viernes, 19 de noviembre de 2010

Chetumal-Corozal-San Pedro (Belice)

El día 10 de octubre me fui con Michel, que es mi compañero de casa canadiense, a Belize por una semana.
Belize es un pequeño país que está en el caribe, hace frontera con Guatemala y México.

Salimos por la noche de Mérida en autobús y llegamos a Chetumal por la mañana.
Esta ciudad mexicana pertenece al estado de Quintana Roo y está a unos 15 minutos de la frontera con Belize.

Visitamos la ciudad durante el día y nos informamos sobre cómo ir a Belize. El autobús salía a la mañana siguiente, así que dormimos allí.
Encontramos un hostal bonito y barato, después de visitar varios y negociar precios. Era temporada baja, así que estaba casi vacío y fue bien fácil. Pala Real se llamaba.


Por la mañana cambiamos nuestros pesos por dólares de Belize y fuimos a por el autobús.
Parecía recién salido de una película americana.



Tras quince minutos estábamos en la frontera.
Esto no es como Europa donde podemos pasar las fronteras a comprar el pan y volver, aquí controlan mucho y tienes que pagar.

Cuando intenté salir me dijeron que no tenía la visa mexicana, con lo que no podía salir (maldita sea! ese papel que yo mismo rellené en el avión hacía más de dos meses servía para algo!!).
El policía de la frontera me dijo que no podía salir del país, y como segunda opción me dijo que fuera a Mérida a por él y volviera.
Menos mal que estoy en un país donde la burocracia funciona rápido. Fui por la ventanilla lateral y le dije si "de verdad, de verdad, de verdad" no había otra forma de salir de México, y claro que la había!
Por 268 pesos (bueno, me hizo descuento de estudiante y me lo dejó en 250 pesos, sobre 15€) me hacía otra visa.
Así que tras esta "mordida" pudimos salir de México!!

El autobús tenía la opción de llevarnos a dos sitios; a Corozal o a Belize City.
Nos habían hablado de lo peligroso que era Belize City, así que nos bajamos en Corozal. Mucho mejor porque hasta Belize City son muchas horas.

Llegamos a Corozal y flipamos.
Solo habíamos pasado una frontera y parecía que estuviéramos en otro mundo.
La gente hablando en Inglés (aunque todos saben también hablar español), las casas hechas de madera...


Éramos de los pocos turistas que había en la ciudad.
Fuimos directamente al puerto, pues nuestro destino no era Corozal, sino San Pedro (la Isla Bonita a la que Madonna le dedicó una canción).
Ese día ya no había barcos, así que empezamos a buscar un hostal.

No habíamos andado ni 15 metros cuando un rastaman nos vio y nos dijo que él nos ayudaba.
El tío iba con su bici y nos decía donde estaban los hostales para que preguntáramos.
Vimos un par y al final nos decidimos por uno que era barato y no estaba mal.
Lo llevaba un Irlandés que había roto con su vida en Europa y se había ido a vivir allí.



Había bicicletas, así que no lo dudamos y fuimos a dar una vuelta por el pueblo con nuestro nuevo "rasta amigo".
Nos llevó a su casa, nos enseño las fotos de su familia, nos hinchó las ruedas de las bicis, y le invitamos a unas cervezas para agradecerle su hospitalidad.

"La casa de Miguel el rasta"



Luego nos fuimos a un parque donde nos presentó a sus amigos... Jajaja, menuda pandilla que tenía el tío!
Todos con bicis y vividores del cuento a más no poder. Uno tenía un machete más largo que mi pierna! Nos empezó a contar que se dedicaba a llevar sin papeles hasta USA, "El Coyote" le llamaban, y tenía un tatuaje con su apodo para que todos lo vieran.

Nos recomendaron un restaurante chino que casualmente estaba en el parque.
Decidimos invitar a Miguelito el rasta, pues la comida costaba como 1´50€ por cabeza.

Pero la historia del restaurante no acabó ahí.
No nos habían traído la comida y Miguel nos preguntó si podíamos comprar comida para llevar para un amigo suyo, y claro que le dijimos que sí.
Y la historia sigue, pasan 5 minutos y llega "El Coyote", que no se llevaba muy bien con Miguel, así que también le invitamos para que se fuera.
Pero es que pasaron 15 minutos y llego otro! a este le dimos un dollar de Belice para que se fuera, jajaja, menuda comida más intensa tuvimos.


Cuando comimos volvimos al parque para darle la comida a su amigo.
Se la di yo y cuando me escuchó hablar el tío no se podía creer que un blanco como yo hablara español sin acento de guiri.
Le dije que en el otro lado del mar había un país que se llamaba España donde todos hablábamos así.
Nada, alucinando que se quedó, que nunca le había pasado.

Como teníamos tiempo hasta el día siguiente que salía nuestro barco le dijimos a Miguel si había algún sitio para ir de excursión en bici.

Nos dijo que había otro pueblo cerca, así que para allí que fuimos.
Una hora y media tardamos en llegar por un camino de tierra!
La verdad es que Miguel para tener 60 años estaba bastante en forma.



A mitad de camino había un río y para atravesarlo esta barca con una manivela era lo que había.
10 minutos tardaban y hacer toda la distancia que separaba las dos costas.
Estaba en funcionamiento 24h al día.



Una vez que llegamos a nuestro destino, Copper Bank, estuvimos descansando y dando una vuelta por allí, pero enseguida volvimos para que no se nos hiciera de noche.



Cuando llegamos nos fuimos directamente a la cama, había sido un día larguísimo.

A la mañana siguiente Miguel nos dijo que estaría en la puerta del hostal para despedirse de nosotros, y a las 7 de la mañana ahí estaba.

Nos despedimos y nos subimos al barco hacia San Pedro.
El viaje duró como una hora y media, y por el camino se veían unas islas desiertas pequeñas alucinantes, por fin estábamos en el Caribe que se ve en los folletos de las agencias inmobiliarias!


Buscamos un hotel, esta vez justo delante de una playa.

Aquí estuvimos tres noche, conocimos a un montón de gente que estaban también viajando como nosotros, alquilamos bicicletas, buceamos, visitamos playas desiertas, comimos muchísimo... resumiendo, lo que tienen que ser unas auténticas vacaciones.




Tras esos cuatro días volvimos en barco a Corozal, fuimos rápido a la estación de autobuses para volver a México y, ese mismo día, autobús a Mérida y a la realidad.

Este es un vídeo resumen del viaje, espero que se entienda.








sábado, 9 de octubre de 2010

Izamal

La universidad tiene una casa en Izamal, un pueblo cercano.
Todas las casas están pintadas del mismo amarillo por una visita que hizo el papa en 1993.

La casa, como toda casa yucateca, no tiene camas pero está llena de ganchos para colgar hamacas.

Dentro del pueblo hay tres pirámides mayas, dos no son muy grandes, pero una sí.


Las vistas desde arriba impresionan.
Las pirámides fueron creadas como montañas sagradas, lugares donde las nubes se reunían y creaban lluvia.
Como se aprecia en la foto, son las únicas "montañas" que tenemos en toda la península.
Hasta donde llega la vista solo se ve selva.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Matthew

Nos han enviado esta imagen desde la universidad a todos los estudiantes.
Parece que Matthew viene a visitarnos la semana que viene.

jueves, 23 de septiembre de 2010

little venice



Así es Mérida cuando llueve, se inunda.

Por la mañana el sol podría freír un huevo, pero por la tarde se nubla durante 20 minutos y cae agua como si se fuera a acabar el mundo. Por eso estamos rodeados por una selva tan densa.


lunes, 13 de septiembre de 2010

lavado, secado, doblado y embolsado


Por el módico precio de 45 pesos (2´7€) y en menos de 6 horas toda mi ropa lista para utilizar de nuevo.

Se me olvidó contar que ya he encontrado casa.
Está en el centro, tiene cinco habitaciones, cuatro baños, jardín con dos iguanas grandes como ponys, garaje, dos terrazas, un patio, cocina y salón enormes, internet, 80 canales de televisión,... ¡un palacio en el centro de la ciudad!

Vivo con una chica española que se llama Catalina, un Canadiense que se llama Michel y dos francesas, Virginie y Stelle.
En la casa hay sitio para todo el que quiera, así que no dudéis venir a visitarnos.

Mañana vuelvo a Cancún para celebrar el segundo centenario de la independencia de México (independencia de España, por cierto).

¡VIVA MÉXICO!

jueves, 9 de septiembre de 2010

hamaca


Tras tres días intentando dormir toda la noche en mi nueva hamaca hoy lo he conseguido.
Ya soy un yucateco más.

martes, 7 de septiembre de 2010

cenotes de Cuzamá

Uno de los primeros días que llegué a Mérida fuimos a visitar tres cenotes que hay cerca.
Te llevan en un carro que va por una vía tirado por un caballo.
Se puso a llover como si se fuera a acabar el mundo, pero como hacía calor e íbamos en bañador se agradeció.
El agua de la lluvia entrando al cenote era como una cascada.

En la foto unas raíces de un árbol que entran al cenote hasta casi tocar el agua, un buen sitio para saltar al agua.

martes, 24 de agosto de 2010

flip ing

Estoy alucinando con este país.
La gente estupenda, las cosas son muy baratas y encima estoy conociendo a personas de todo el mundo.
Ahora mismo estoy en Mérida viviendo en casa de un chico yucateco que me ha dejado dormir en su habitación por el módico precio de cero pesos al día, genial. Cuando tengo alguna duda de cómo funciona algo solo tengo que preguntarle.

Sigo buscando casa, a ver si mañana tengo más suerte porque hoy se ha puesto a llover y no era demasiado agradable caminar por las calles.

La ciudad es muy rara, me parecen todas las calles iguales, no la puedo comparar con ninguna otra ciudad europea. No hay desniveles en el suelo y todas las casas tienen una planta.
Me gusta es la forma en que las nombran. No tienen nombre como en la mayoría de los sitios, van por números pares y nones, de norte a sur y de este a oeste, lo que hace localizarse muy fácil.

He hecho alguna foto así que pronto os las enseñaré.
Ya estoy agarrando un poco de acento mexicano y todo, se pega muy fásil ándale!
Un abrazo, más noticias pronto.

lunes, 23 de agosto de 2010

Llegada al nuevo mundo

Os escribo desde Cancún!
Esto es tan diferente a Europa, es muy fácil encontrar cosas que nunca antes has visto.

Un chico de aquí me ha hospedado en su casa dos noche y me ha enseñado toda la ciudad. Hoy cogeré el autobús a Mérida, mi próximo destino.
La gente es increíblemente amable.

Más noticias muy pronto!